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domingo, 13 de noviembre de 2016

Guia Prevención, diagnóstico y tratamiento de UPP

Guía para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las úlceras por presión





Guía para la prevención, diagnóstico y tratamiento de las úlceras por presión from GNEAUPP

ANEXO VI ESCALAS DEL DOLOR

 Escala numérica En la escala de clasificación numérica, se pide al paciente que seleccione un número entre 0 (nada de dolor) y 10 (el peor dolor imaginable) para identificar cuánto dolor está sintiendo.
 El dolor es el peor que puedes imaginarse (no tiene que estar llorando para sentir este dolor tan fuerte) 
 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
0  Nada de dolor
10 El peor dolor imaginable

 Escala analógica visual

 La escala analógica visual es una línea recta cuyo extremo izquierdo representa nada de dolor y el extremo derecho representa el peor dolor. Se pide al paciente que marque la línea en el punto correspondiente al dolor que siente.

Esta calificación es sólo una aproximación; por ejemplo, una marca en el medio indicaría que el dolor es aproximadamente la mitad del peor dolor posible.

 de categorías

 En la escala de categorías de dolor hay cuatro niveles: nulo, leve, moderado y fuerte. Se pide al paciente que selecciones el nivel que describe mejor el dolor que siente. Ninguno (0) Leve (1-3) Moderado (4-6) Fuerte (7-10)

 Escala de rostros de dolor

 En la escala de rostros de dolor cada uno representa un estado emocional asociado a la intensidad de dolor. Se pide al paciente que elija el rostro que describe mejor cómo se siente. Esta escala de clasificación puede usarse con pacientes de tres años de edad y mayores. 0 Muy contento; sin dolor 2 Siente sólo un poquito de dolor 4 Siente un poco más de dolor 6 Siente aún más dolor 8 Siente mucho dolor 10

 Adaptación de Whaley L. Wong. D. Nursing Care of Infants and Children, ed. 3, pág. 1070. 01987 de C.V. Mosby Company. La investigación se reportó en Wong D, Baker C. Pain in children: Comparison of assessment scales. Pediatric Nursing 14 (1) 9-17,1988.
 

martes, 5 de abril de 2016

Una de las mayores causas de la Fatiga Cronica






Escribe: Sophia Moir

Deja de lado la cafeína, evita el botón de repetición de la alarma y sácate los auriculares, porque si estás cansado todo el tiempo, eso es por algún motivo. Y no cuesta nada solucionarlo.
Una encuesta realizada en 2015 a 300 médicos generalistas reveló que hasta una quinta parte de las visitas al consultorio se deben a algún tipo de problema con el cansancio y la fatiga, una afección conocida como Síndrome de Fatiga Crónica.

Aunque es más fácil de combatir de lo que cabría esperar. ¿Te has tomado un segundo para fijarte en tu nivel de hidratación antes de ir a dormir?
Los médicos dicen que de todas estas consultas en las que los pacientes aseguran estar hechos polvo en todo momento, en realidad, uno de cada diez casos tiene que ver con la deshidratación.
El porcentaje aumenta incluso más en el caso de los londinenses, entre los cuales uno de cada cinco se siente cansado todo el tiempo por no beber suficiente agua.
“En mi consulta recibo a muchas personas que se sienten permanentemente cansadas. Por supuesto que las causas de esto pueden ser variadas, pero una de las más comunes es la deshidratación”, dijo el doctor Roger Henderson, quien trabaja como médico generalista en Shropshire (Inglaterra) y es asesor del Natural Hydration Council (Consejo de Hidratación Natural).

El doctor Henderson dice que muchos de sus pacientes solo se dan cuenta que están deshidratados cuando tienen sed. Aunque, seguramente, necesitaban beber agua mucho antes de eso.
“Muchos de mis pacientes no beben suficiente líquido durante el día y solo son conscientes de que están deshidratados cuando tienen sed”, explicó.
“No obstante, antes de la sed aparecen otros síntomas de deshidratación como la fatiga, el cansancio, el dolor de cabeza y la falta de concentración”.
La encuesta reveló que casi la mitad de los pacientes (un 49%) se mostraron sorprendidos con el diagnóstico cuando sus médicos generalistas relacionaron el cansancio con la deshidratación. Algo más de un tercio de ellos se sintieron menos cansados tras aumentar su ingesta diaria de agua.
¿Entonces qué cantidad de agua se necesita beber? Bien, comencemos por decir que el 60% de los británicos beben menos de un vaso de agua al día, lo cual está muy por debajo de lo recomendado.

Según el National Health Service (el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido), los adultos deben beber entre 8 y 10 vasos de 20cl de líquidos al día, mientras que los niños deben ingerir entre 6 y 8 vasos. Para evitar malos entendidos, vale cualquier líquido para alcanzar este objetivo, aunque el agua es la mejor opción porque no tiene azúcares ni calorías.
Aquí, en la sede central de Yahoo, cada mañana llenamos con agua una botella de litro y medio. Intentamos beberla antes de la hora de la comida y, después, ya por la tarde, la volvemos a llenar. Es una forma rápida y sencilla de controlar nuestra ingesta de líquidos.
Si sientes que los síntomas persisten tras haber aumentado tus niveles de hidratación, puede que la fatiga y el cansancio se deban a otras causas, como podrían ser anemia, diabetes, ansiedad, insomnio o problemas de tiroides. En este caso es mejor reservar una cita con tu médico generalista tan pronto como sea posible.

sábado, 27 de febrero de 2016

Ejercicios para dejar de roncar



Pero ahora un estudio brasileño publicado en la revista Chest asegura que repetir esta rutina cada día podría llegar a reducir un 36% la frecuencia de los ronquidos y un 59% la potencia.

La ejercitación orofaríngea consiste en mover la boca y la lengua de seis formas distintas, que pueden reducir drásticamente y eliminar por completo el ronquido; pero para conseguirlo tienes que repetir 20 veces cada uno de estos movimientos.


1. Coloca la lengua en el techo de la boca e intenta arrastrarla hacia atrás con la punta.



2. En el segundo ejercicio hay que presionar toda la lengua contra el paladar.



3. Ahora mantén la lengua contra el suelo de la boca y luego empuja la punta de la misma contra tus dientes delanteros (los de abajo). 



4. Para el cuarto ejercicio tienes que abrir la boca todo lo que puedas y empujar hacia arriba el velo del paladar al tiempo dices “Ahhhhh”.



5. Ahora utiliza los dedos para estirar y empujar las mejillas hacia afuera.

6. Para terminar, mastica algo correoso como pasas, pero alternando los lados.

Durante tres meses 39 personas con edades comprendidas entre los 20 y los 65 años realizaron lavados nasales mediante la inhalación de vapores o con una solución salina y después, una parte de ellos realizaban ejercicios respiratorios y la otra los movimientos que te hemos explicado (con la boca y la lengua) durante unos ocho minutos.  

“Si bien se observaron muy pocos cambios en las personas a las que se les asignaron los ejercicios de respiración, los investigadores descubrieron que los que hicieron los ejercicios de boca y lengua redujeron la frecuencia de los ronquidos en un 36% y la potencia total de los mismos en un 59%”, explica Amy Capetta en Yahoo Health.

Ademas, los autores del estudio afirman que los ejercicios realizados en la orofaringe (región anatómica que nace en la zona posterior de la boca, desde el paladar blando hasta el hueso hioides e incluye el tercio posterior de la lengua) son los mismos que se utilizan para mejorar la expresión oral o la actividad de la laringe para tragar.  

Si quieres estar más seguro de que lo conseguirás evita el alcohol, los sedantes y acostarte boca arriba, pero sobre todo, controla tu peso. 
Si te estás poniendo fondón, más vale que intentes bajar de peso porque la obesidad es un factor de riesgo de muchas enfermedades y el motivo principal de los ronquidos.

jueves, 18 de febrero de 2016

La presion arterial cambia con la edad





La hipertensión (elevación de los niveles de presión arterial de forma continua o sostenida) es una enfermedad que puede pasar inadvertida y aunque es más frecuente a partir de los 40 años, puede aparecer a cualquier edad.

La tensión arterial tiende a subir con la edad debido a que los vasos sanguíneos van perdiendo su elasticidad.

Por eso, conviene saber cuáles son los estándares normales en cada etapa de la vida para prevenir y controlar las subidas ya que una tensión elevada puede provocar serios problemas de salud.

El estrés físico o emocional, una dieta inadecuada, el consumo excesivo de sal común, un estilo de vida sedentario, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y cafeína, la nicotina, las pastillas anticonceptivas, la predisposición genética, los antecedentes familiares, el exceso de peso o la obesidad pueden afectar los niveles de presión arterial.

En concreto, el consumo de tabaco, el exceso de sal o de azúcar, la falta de ejercicio, el colesterol alto son causas directas de la hipertensión.

También conocida como tensión arterial alta o elevada, es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo.

El corazón ejerce presión sobre las arterias para que éstas conduzcan la sangre hacia los diferentes órganos del cuerpo humano. Esta acción (la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos al ser bombeada por el corazón) es lo que se conoce como presión arterial.

Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear. 

miércoles, 17 de febrero de 2016

René Laënnec, el médico que inventó el estetoscopio






Hoy es rutinario, pero la tarea era todo un reto moral para la puritana Europa decimonónica. El médico francés René Laënnec tenía que comprobar, en 1816, el ritmo cardíaco de una joven paciente con palpitaciones a la que tocar los pechos habría servido de poco debido a su “gordura”. Además, el doctor consideró que la opción de aplicarle la oreja directamente era “inadmisible por la edad y el sexo” de la enferma. La ingeniosa solución que encontró René Laënnec (1781-1826) para salir del pudoroso apuro fue enrollar su cuaderno y acercar un extremo al busto de la paciente y otro a su oreja. El apaño funcionó y el doctor pudo oír el pulso cardíaco de la joven. Él mismo describió la experiencia en su De l'Auscultation Médiate: “No me sorprendí ni me alegré poco al encontrarme con que podía percibir la acción del corazón de un modo mucho más claro y distintivo que nunca antes mediante la inmediata aplicación de la oreja”. Voilà! La medicina había cambiado para siempre con el nacimiento del estetoscopio. Hoy, cuando se cumplen 235 años del nacimiento del visionario médico, Google lo homenajea con un doodle.

Tras la prematura muerte de su madre por tuberculosis, René Laënnec y su hermano quedaron al cuidado de su padre, un funcionario con fama de hacer gastos excesivos. El estallido de la Revolución Francesa hizo que el futuro doctor, entonces de 12 años, dejara su Bretaña natal y se fuera a vivir a Nantes con su tío Guillaime-François, un médico que alentó los estudios del joven, que empezaron cuando solo tenía 14 años.

El sueño de René Laënnec de convertirse en doctor estuvo más cerca cuando, con 20 años, su padre le dio 600 francos: el joven recorrió más de 300 kilómetros a pie para llegar a París. Al llegar, se matriculó como estudiante en el prestigioso hospital Charite, donde tuvo como profesor a Jean-Nicolas Corvisart (que posteriormente fue el médico personal de Napoleón Bonaparte). El enfoque de René Laënnec a la medicina consistía en seguir un sencillo principio: “Lee poco, observa mucho, haz mucho”. Se concentró así en detectar los síntomas de los pacientes y relacionarlos con su enfermedad.

En la primera década del siglo XIX ya se había granjeado cierto renombre y había empezado a publicar en prestigiosas publicaciones médicas. Fue precisamente al final de este decenio cuando la tuberculosis se volvió a llevar a un miembro de su familia: su hermano. René Laënnec, sin embargo, parecía negarse a aceptar su propia enfermedad y creía que ciertos síntomas respiratorios que padecía se debían al asma. Pero la realidad se impuso y la tuberculosis se llevó también su vida cuando tenía 45 años.

Si bien su ambición era trabajar en una institución importante, aceptó una oferta de empleo en el no muy reverenciado Hospital Necker. Fue allí donde una joven con palpitaciones requirió un día su diagnóstico y terminó por cambiar la medicina al diseñar, de manera rudimentaria, el que hoy está considerado como el primer aparato que permitió explorar el interior del cuerpo de forma no invasiva. Pero el invento (inicialmente, un cuaderno enrollado) se ha ido haciendo más sofisticado en sus 100 años de historia. El cilindro de papel se convirtió en madera y, posteriormente, en la segunda mitad del siglo XIX, ya era flexible y tenía dos auriculares. Hoy, niños de todo el mundo reciben una piruleta de su pediatra si se portan bien cuando les dice: “Inspira, espira”.

domingo, 14 de febrero de 2016

13 verbos utilizados incorrectamente

Estos fallos responden a una influencia desmesurada de idiomas extranjeros como el inglés. En otros casos, empleamos verbos intransitivos (es decir, que exigen un complemento directo) como si fuesen transitivos, o con construcciones gramaticales equivocadas. Por último, lo que ocurre en muchos casos es que nos puede la desgana, y empleamos verbos comodín como “hacer”, “tener” o “haber” en lugar de esforzarnos por encontrar el término que mejor encajaría en dicha oración.

El periodismo en particular y los medios de comunicación en general tienen una gran culpa en ello, como grandes difusores de la lengua que son. A muchas personas sorprenderán algunos de los verbos que presentamos a continuación, puesto que su uso es habitual en televisión o en los periódicos pero, al menos hasta que la Real Academia de la Lengua y otras organizaciones como la Fundeu (Fundación del español urgente) tomen cartas en el asunto, quizá deberíamos revisar el uso que hacemos de ellos.
  • Aplicar. Uno de los anglicismos más extendidos, que proviene del inglés “to apply”, y que en dicho idioma sí significa “solicitar” o “pedir”. Por el contrario, en castellano, no se debe decir nunca que se “aplica a una entrevista de trabajo” o a “una plaza en la universidad”, sino que uno se “presenta” o “solicita” algo. Lo mismo ocurre con el sustantivo “aplicación”, que no puede utilizarse para referirse a un “formulario de ingreso”.

  • Señalizar. Con mucha frecuencia, escuchamos en la retransmisión de un evento deportivo que el árbitro ha “señalizado” una falta, un fuera de juego o el final del partido. En todos esos casos, el periodista debería haber empleado el verbo “señalar”, puesto que señalizar significa “colocar en las carreteras y en las vías de comunicación las señales que indican bifurcaciones, cruces, pasos a nivel y otras para que sirvan de guía a los usuarios”. Y a eso no es a lo que se dedican los colegiados.
  • Resaltar. Aunque pueda sorprender a algunos, “resaltar” tiene su origen como verbo intransitivo, es decir, que no puede ir acompañado de un complemento directo. Tan sólo en su cuarta acepción se aclara que en algunas ocasiones puede ser empleado como transitivo. Fundeu recomienda emplear el verbo “destacar” en lugar de “resaltar” en frases como “el profesor resaltó las capacidades comunicativas del alumno”.
  • Rentar. Del inglés proviene el verbo “to rent”, que significa “alquilar”, y a partir de ahí, multitud de hispanohablantes han comenzado a “rentar un apartamento” para sus vacaciones. Es incorrecto, puesto que rentar tan sólo significa “producir o rendir beneficio o utilidad anualmente”.
  • Abatir. Si bien es cierto que dicho verbo significa “derribar” o “derrocar”, Fundeu advierte que no debemos emplear dicho término como sinónimo de “matar”, “asesinar”, “disparar” o “tirotear”. La organización aclara que hoy en día se abusa de dicha acepción del término y que, si bien no es totalmente incorrecta, debemos intentar emplear alguno de los sinónimos previamente señalados.
  • Finalizar. En demasiadas ocasiones, el verbo “finalizar” (o “terminar” y “acabar”) se emplea como sinónimo de “clausurar”, cuando este debe ser el término empleado para hablar de congresos, charlas o ponencias. Es decir, debemos evitar usar una frase como “el congreso terminó con la participación del decano”. Estos tres verbos son comodines que por su amplitud de significado se emplean con excesiva frecuencia, ya que que existen otros términos que se ajustan mejor a lo que se quiere decir.
  • Adolecer. Uno de los verbos en los que los españoles nos solemos equivocar con más frecuencia, por dos razones diferentes. La primera es que suele emplearse como sinónimo de “carecer de” en sentido positivo, cuando realmente significa “padecer algún mal” o “tener algún defecto”, con un matiz negativo; en ese sentido, “adolecer de una gran riqueza” sería incorrecto, puesto que “una gran riqueza” no es un mal o un defecto. En segundo lugar, debemos recordar que “adolecer” va seguido de la preposición “de”, por lo que decir que alguien “adolece cáncer” es incorrecto.
  • Colapsar. ¿Cuántas veces escuchamos hablar del “colapso de las Torres Gemelas” y cuántas del “derrumbe”? El término es correcto, pero quizá se abusó demasiado de él. Por eso mismo, muchos lingüistas han denunciado la sobreutilización de dicho término. La Fundeu aconseja huir de esta palabra, a la que definen como “excesivamente técnica”, y buscar sinónimos como “destruir”, “paralizar”, “bloquear”, “derrumbar”, etc.
  • Customizar. Un término que cada vez se emplea con más frecuencia como sinónimo de “modificar algo de acuerdo a las preferencias personales”, y que proviene del verbo inglés “to custom”. ¿Para qué emplear este anglicismo si podemos emplear términos castellanos totalmente aceptados como “personalizar”?
  • Acceder. La Fundeu lanza una advertencia sobre el abuso de este verbo, que está comenzando a utilizarse con demasiada frecuencia como sinónimo de “entrar”. Aunque no sea completamente incorrecto, es preferible decir que alguien “entra” a un edificio que señalar que “accede” a él.
  • Masticar. La mayor parte de los hispanohablantes piensan que “mascar” y “masticar” son sinónimos absolutos, pero hay un pequeño matiz que los separa: “masticar” se emplea únicamente para la comida, como paso previo a su ingesta, mientras que “mascar” se refiere a “partir y triturar algo con la boca”. Por lo tanto, podemos hablar del “mascado” de hojas de coca.
  • Falsificar. Otras dos palabras casi sinónimas que suelen dar problemas en su utilización diaria son “falsear”  y “falsificar”. Fundeu recomienda emplear el término “falsificar” para referirse a documentos, escritos, facturas, etc., y “falsear”, en un sentido más figurado, como en el caso de “falsear la realidad”.
  • Cesar. Un término también utilizado con frecuencia en el ámbito del periodismo deportivo. Si bien está aceptado que un entrenador o trabajador sea “destituido” (o “relevado” o “despedido”), no lo es que “sea cesado”, puesto que “cesar” un verbo intransitivo que no puede construir de manera pasiva. Así pues, lo correcto es “José Mourinho cesa como entrenador del Real Madrid”, no “José Mourinho fue cesado como entrenador del Real Madrid”.
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